EMBAJADA

Madrugamos y vamos a la Embajada de España para pedir ayuda y que me digan que debo hacer.

Llevo un escrito en el que redacto lo ocurrido y así evitar estar contando la película.

En la ventanilla de la embajada me atiende una mujer y me pregunta que quiero, le comento que llevo un escrito para facilitar lo que trato de decirles, le doy el escrito a la mujer para que se lo pase al Cónsul y me reciba. Ella hace como que lo lee y en dos segundos pasa de página sin darle tiempo a leer nada y se va.

Vuelve para comunicarme que la Embajada de España no puede hacer nada por mí, no puedo creerlo,

-Que me estas diciendo?????

Entonces que hacer??????, menos mal que reacciono y le digo a esta inepta que no voy a moverme de la Embajada hasta que me reciba el Cónsul.

Me llevan al despacho del Cónsul, me siento en un sofá lleno de pasaportes y papeles de egipcios que supongo que solicitan visados para España, el Cónsul me dice que está muy ocupado y que ha leído mi escrito y no puede hacer nada, yo le miro a los ojos y le digo,

- No ha leído mi escrito, si no, no diría lo que esta diciendo”

Se pone nervioso y dice:

- En realidad no lo he leído pero me han informado de su contenido”

- Quien? La mujer que recogió el escrito? Pero si ella ni lo leyó como puede haberle informado? Es acaso más importante dar visado a los egipcios que atender a una española que pide ayuda a su Embajada???

- Esta bien, un momento.

Lee detenidamente el escrito, se toma su tiempo, llama al Ministro Consejero y me dice que necesita hacer unas consultas, que me llamará mañana. Le dejo a su disposición todas las fotografías de lo ocurrido en las que se puede ver perfectamente la actuación desmedida de estos tipejos.

Recibo su llamada, me comunica que ha informado del asunto y que la Embajada de España en Cairo me indica que curse la denuncia contra el personal de la J. del B, por su actuación contra mi y el local Café Madrid, que si no lo hago, es como si nada hubiese ocurrido por lo que su posición es que curse la denuncia contra ellos.

Hablando le recuerdo lo que me había dicho el capitán, que tendría problemas si lo hacía… pero insiste en que lo haga, y que los problemas para darme las licencias se tocarían en el momento que surjan, ahora lo importante es la denuncia,

-. Hazla y cuando esté presentada la traes a la Embajada para que yo le de traslado a Seguridad del Estado de Egipto.

Pienso en la situación y llego a la conclusión que si no hago lo que la Embajada me dice luego cuando tenga más problemas me dirán:

- Ves? No nos hiciste caso y ahora tienes problemas…

Así que decidí hacerles caso y cursé la denuncia.

El Cónsul envió copia de la denuncia a Seguridad del Estado Egipcio. Me llaman para una entrevista, acudimos temblando. Lo primero es hacer una especie de investigación exhaustiva a Ibrahim, donde vives, en que trabajas, cuales son tus estudios, en que universidad, cual era la sección, como conociste a la española…, Ibrahim me va traduciendo la conversación, yo siempre dejándolo al margen de todo por miedo a que tuviese consecuencias graves por todo lo que ocurría. La única conclusión que sacamos de la entrevista, fue que los ladrones de la J. B no iban a molestarme nunca más.

Me encuentro cansada de luchar por un local que era un sueño bonito y que se esta convirtiendo en pesadilla de la que nos arrepentimos cada segundo de nuestra vida pero no sin dejar el pellejo por defenderlo.

Todo parece ir bien, pero cambian al Cónsul que había trabajado tanto es este asunto y se va sin comunicármelo, quedó en llamarme y desapareció, pregunté por él y se había ido a España.

Cuando ya nadie se toma interés en la Embajada por el asunto heredado de un Cónsul inexperto en como se cuecen las habas en este país, los ladrones de la J.B vuelven a las andadas.

Casi todas las semanas me ponen denuncias falsas y como no pueden hacer nada contra mí, ni acercarse al local lo que hacen es mandar cortar la luz.

La compañía de la Eléctrica dice que no hay nada contra el local pero que si la J. B les ordena contar la luz, tienen que hacerlo.

Dicen que no comprenden porque lo hacen con tanta insistencia y que no hay precedentes ni parecidos y que es muy extraño.

Las denuncias son todas falsas, una dice:

- …”hemos ido y hemos comprobado que tiene shisha…”

Es falso, esto es un local español y jamás hubo ni hay shisha por lo que ni han venido y ni han comprobado… Corte de luz

Otra, que todos los vecinos han denunciado molestias, falso, ningún vecino ha denunciado nada.

Corte de luz.

Ya hemos hecho amigos en la compañía eléctrica, son dos hombres que son los encargados de cortarnos la luz, ellos nos avisan cuando hay una nueva denuncia, llegan al café, toman unas Pepsis, les damos unas 50 libras y se van tan contentos, sin cortar la luz.

Es de noche, para una camioneta y se bajan dos hombres, entran en el jardín y cogen tres sillas y una mesa, salen corriendo con el coche en marcha y las tiran dentro de la camioneta y en el camino se les cae una mesa, veo salir a Ibrahim y unos clientes detrás de ellos pensando que eran unos ladrones y ante su asombro ven la matrícula de la camioneta en la que dice que es la J. B. claro que eran unos ladrones, seguro que están en la terraza de alguno de ellos.

Me quejo a la Embajada de mi situación y les pido ayuda, lo que sea, que hagan un escrito comunicando al Gobernador del Cairo lo que ocurre con el acoso al que estamos sometidos por los ladrones de la J.B. con sus denuncias falsas y cortes de luz y que me reciba para presentar los documentos para la obtención de las licencias ya que toda la información que le llega sobre Café Madrid, es la que le envía la J.B. y claro todo son denuncias, problemas… en fin todo negativo …

No les interesa mi tema, aunque la Embajada es quien lo ha provocado por la falta de experiencia del anterior Cónsul, que quiso ayudar pero no sabía donde se metía, ni nosotros tampoco…

Solicito tener una entrevista con el Embajador pero pasa olímpicamente del asunto, nunca me ha recibido ni se ha molestado en saber que esta ocurriendo, es mejor no saber nada así es como si nada ocurriese tal y como me había dicho el anterior Cónsul, esa es la política que usan, y lo que hacen es llevarme hacia otra persona, que al ver mi número de D.N.I. se da cuenta que soy del mismo lugar de nacimiento que él, por lo que se toma interés por mi, ahora es muy amigo mío, hablamos de los mismo sitios del Bierzo, conocemos a la misma gente, lo pasamos muy bien, es una excelente persona, lo mejor de lo mejor, pero esta muy ocupado con su trabajo que es muy importante y poco o nada puede hacer por mi pero me pone en contacto con un egipcio que trabaja para la Embajada y tiene muchos contactos con la oficina del gobernador y con todo el mundo influyente, para que me acompañe a presentar los documentos del café. Este personaje es como un fantasma, es como si no existiese, para quedar con él necesitas meses de espera, se mueve por todo Cairo en una moto como si fuese un pobre hombre y tengo entendido que tiene más dinero que un torero. Concertamos una cita en el café, le explicamos el tema y decide que va a presentar los documentos él y que necesita un escrito de la Embajada para acompañar y así abrir puertas. La Cónsul me hace el escrito tal y como yo le pido redactado, quedamos con el fantasma delante del edificio del Gobernador a las 10 de la mañana para entregárselo y subir él a presentar los documentos, son las 10, las 11, las 12, la 01 y por fin llega, yo estaba furiosa, había olvidado que es egipcio y que no saben lo que es acudir a una cita. A la puerta del edificio hay un follón impresionante de policía, resulta que había llegado el Alcalde de París y habían cerrado al público las oficinas a las 12:30 por lo cual el fantasma no pudo pasar y perdimos toda la mañana. Pasamos días, semanas llamándole, para ver que hacia, imposible contactar con él.

Hablo de todo esto a mi amigo de la Embajada y queda en enterarse que pasa. Me comenta que habló con él y el motivo de no ayudarnos es que somos unos tacaños y no le hemos pagado, ¡esto es el colmoooo! como vamos a pagar a alguien de la Embajada?

Hace unos días por casualidad, me habló de este personaje un cliente del café, este tío tiene un negocio montado en la Embajada, que ya contaré en otro momento.